Dieciocho años han pasado desde que la primera versión de Netscape fuera lanzada. Y diecisiete desde que la guerra entre navegadores diera comienzo con la salida del primer competidor de Netscape: nuestro querido, odiado, y luego otra vez querido Internet Explorer de Microsoft.
En el año 1997, cuando Netscape contaba con tres años de vida y el Explorer con dos, el dominio de Netscape era absoluto: 72% contra 18%. Ahora todo esto nos suena demasiado lejano. Ahora tenemos unos cuantos navegadores más a nuestro alcance, estamos acostumbrados a poder elegir entre varias y buenas opciones, y la guerra, lógicamente, continúa.
Continúa porque todo tiende hacia el navegador, porque todo quiere alejarse del escritorio. Y los dispositivos móviles, ya sean teléfonos o tablets, están ganando mucho terreno. Mucho. Así que ojo al rápido crecimiento en el uso de la versión móvil de Safari. La imagen de la semana se la dedicamos a la guerra entre navegadores gracias a la siguiente infografía creada por Monetate:
Vía | Monetate
Más en Genbeta | Mercado de navegadores, Chrome es el rey. ¡Gloria victis!
Seguro que alguna vez os ha sucedido que habéis llegado a un parque y habéis pensado que el banco en el que os vais a sentar estaría mejor orientado en el sentido contrario. El sol no da del mismo lado por la mañana que por la tarde y además a algunos nos gusta que el sol nos dé de frente y otros lo detestan o incluso podemos querer cambiar la orientación porque nos gusten más las vistas del otro lado.
Por eso sería genial que los bancos de los parques fuesen reversibles y se pudiesen orientar en un sentido u otro según el gusto de quien se va a sentar y no solo los de los parques, también podemos extrapolar la idea a salas de espera y demás, de hecho en algún transporte público es algo que ya he visto. Antes de sentarte tu colocas el banco mirando en el sentido que tu quieras, es el usuario quien decide la posición final.
En la imagen podemos ver como el disponer de un banco reversible no es en realidad algo muy complicado, es bastante fácil hacer que un banco se de la vuelta, tanto en cuestión de fabricación del banco, como una vez instalado, en el proceso de cambiar su orientación, es algo que puede hacer cualquiera, sencillo, cómodo y muy práctico, o al menos yo lo veo así.
Vía | Yanko Design
Más información | Pearlman Daniel
En Decoesfera | Bancos flexibles, modernizando los muebles de exterior







